Inmaculada y Rubén esperaban como agua de mayo que llegara el momento del bombazo. Hasta ahora lo habían vivido desde la plaza y, en esta oportunidad, como sanjuanera y sanjuanero, como representantes de todos los mirandeses fueron, junto con el símbolo de la fiesta por excelencia, los más mirados.
-¿Esperábais que esto fuera así, os ha sorprendido?
-Inmaculada: Es que......
-Casi fue todo lo que acertó a decir cuando dejó el balcón. Era un auténtico mar de lágrimas y no encontraba consuelo.
-I: Es que ha sido, no sé, una auténtica pasada, increíble. No tengo manera de explicar lo que he sentido. Es algo diferente a cualquier cosa vivida hasta ahora.
-Y tú Rubén, ¿lo de llorar?
-Pues llorar no, pero también te digo que si ahora mismo me pinchan, no me sacan ni una sóla gota de sangre.
-Por lo que apreciamos no cambiaríais esto por nada del mundo.
-Rubén: Es increíble ver a toda la gente. Yo abajo lo he vivido muchos años y nunca ha sido como hoy.
-I: A mí me habían dicho quienes ya habían estado aquí que esto era impactante, pero no pensaba que tanto. No sé, no he podido aguantar sin llorar. De todos modos ha merecido la pena.
-¿Os habíais preparado de alguna manera?
-I: Pensaba en qué iba a llegar el momento, pero nada más.
-I: No hay que hacerlo esto es como surja, y creo que ha salido todo muy bien.
-¿Y a partir de este momento?
-R: Pues a seguir de fiesta y a vivir San Juan de la mejor manera posible. Esto sólo pasa una vez en la vida y hay que aprovecharlo.
-I: A disfrutar, a gozar de cada minuto y a irnos mentalizando para mañana, que también será un día supongo que muy especial.
-¿Esperábais que esto fuera así, os ha sorprendido?
-Inmaculada: Es que......
-Casi fue todo lo que acertó a decir cuando dejó el balcón. Era un auténtico mar de lágrimas y no encontraba consuelo.
-I: Es que ha sido, no sé, una auténtica pasada, increíble. No tengo manera de explicar lo que he sentido. Es algo diferente a cualquier cosa vivida hasta ahora.
-Y tú Rubén, ¿lo de llorar?
-Pues llorar no, pero también te digo que si ahora mismo me pinchan, no me sacan ni una sóla gota de sangre.
-Por lo que apreciamos no cambiaríais esto por nada del mundo.
-Rubén: Es increíble ver a toda la gente. Yo abajo lo he vivido muchos años y nunca ha sido como hoy.
-I: A mí me habían dicho quienes ya habían estado aquí que esto era impactante, pero no pensaba que tanto. No sé, no he podido aguantar sin llorar. De todos modos ha merecido la pena.
-¿Os habíais preparado de alguna manera?
-I: Pensaba en qué iba a llegar el momento, pero nada más.
-I: No hay que hacerlo esto es como surja, y creo que ha salido todo muy bien.
-¿Y a partir de este momento?
-R: Pues a seguir de fiesta y a vivir San Juan de la mejor manera posible. Esto sólo pasa una vez en la vida y hay que aprovecharlo.
-I: A disfrutar, a gozar de cada minuto y a irnos mentalizando para mañana, que también será un día supongo que muy especial.
