ALBERTO CÉSAR GONZÁLEZ ARÍN , DIBUJANTE DE 'EL BLUSILLA'
Asegura que este personaje hace 34 años que ha recogido el sentir de los ciudadanos
FELICITACIÓN. Alberto César González felicita las navidades a todos los mirandeses a través de EL CORREO. / A. GÓMEZ'El Blusilla' nació en pleno barrio de la humedad un 13 de junio de 1973 de la mano de Alberto César. Denunciaba la situación que atravesaba las riberas del Ebro, donde se pretendía hacer una playa cuya arena nunca parecía llegar. Con el paso de los años este singular personaje se convirtió en el más popular de la ciudad ya que ponía en tela de juicio y en clave de humor hasta la más insignificante noticia. Tras la muerte de su creador, es su hijo el que ha tomado el relevo.
-¿Por qué empezó a dibujar a El Blusilla?
-Como decía siempre mi padre, El Blusilla es un personaje tan de Miranda como la Virgen de Altamira o los Leones del Puente, y yo, recogiendo ese relevo, pensé que no podía ni debía dejar que un personaje tan querido en nuestra ciudad desapareciese.
-¿No es una responsabilidad añadida continuar la labor de su padre?
-Mi padre empezó con El Blusilla hace muchos años y además de que es un personaje querido por todos llegó a ser 'Humorista burgalés del año' en 1978. El listón estaba muy alto y yo no podía ni debía bajarlo. Por lo menos es lo que intento y si lo consigo o no, la gente lo dirá.
-¿Cuál fue el primero que dibujó?
-Fue en recuerdo a mi padre. El Blusilla estaba apoyado en una nube, y mirando a nuestra ciudad, que la tenía debajo, mientras comentaba a Dios: 'Qué bonito se ve Miranda desde aquí arriba ¿verdad?'.
-¿Le costó mucho hacer ese blusilla?
-Sí, y más teniendo en cuenta las circunstancias por las que decidí continuar con el personaje. Mi padre siempre decía que cualquier dibujante puede improvisar un dibujo de humor, pero que la gran dificultad en crear un personaje es darle popularidad, hacer que salga a la calle y llegue al público, manteniendo una continuidad.
-Eso en 'El Blusilla' parecía garantizado.
-'El Blusilla' tenía y tiene esa popularidad, salía a la calle y llegaba al público. Mi reto era mantener todo eso. Yo sabía que el dibujo no me iba a costar demasiado hacerlo, el problema era tener la imaginación suficiente, tener la constancia y dedicación, estar al día y coger al vuelo la más insignificante noticia.
-¿Cómo supo que sería capaz de continuar la labor de su padre?
-La única manera de saber si era capaz de hacerlo era lanzar el primero, que saliese a la calle, y cuanto antes mejor, ese era verdaderamente el reto que me hacía a mi mismo.
-¿Y cómo resultó?
-Me llevé una gran sorpresa, la gente no se esperaba que alguien pudiese continuar dando vida a ese personaje tan peculiar y a la vez tan popular. Muchos me dijeron que echarse esa responsabilidad a la espalda era 'mucho tomate', pero la verdad es que no me decían nada que yo no supiera. Ese primer Blusilla era el pistoletazo de salida que yo necesitaba para poderme creer que iba a ser capaz de continuar con él, y así me lo expresaron muchos mirandeses, animándome a seguir, animándome a continuar la estela de ese personaje que hace muchos años mi padre había creado.
-La playa artificial fue el tema del primer blusilla creado por su padre.
-Por aquellas fechas estaban realizadas las obras para la instalación de la playa artificial en el Ebro, pero no llegaba la arena y la gente de Miranda estaba impaciente. 'El Blusilla', situado en el puente Carlos III, miraba a la playa y decía 'Tendrán que cambiar el nombre a la calle Arenal. La calle llega hasta la playa, pero el arenal no'.
-¿A qué debe su éxito este personaje?
-Es un personaje que tiene mucho que ver con todo lo que ocurre en Miranda, con una personalidad que creo que es aceptada, compartida y deseada por todos los mirandeses. Pero su gran éxito se lo debe a mi padre.
-Dibuja muchos blusillas.
-Y algunos han despertado un eco social inesperado en nuestra ciudad, como el del puente Carlos III o el que hice para conmemorar, un poco a mi manera, el centenario de nuestra, aunque me hubiera gustado que este último hubiese salido a la calle a un nivel más institucional dentro de Miranda.
-¿Qué se siente al ver sus dibujos por toda la ciudad?
-Uno se siente orgulloso de que la gente te llame hasta por teléfono para pedirte que les lleves los blusillas a sus negocios. Además, sé que muchos de estos Blusillas se encuentran en casas particulares ocupando el mejor sitio del salón, como ocurrió con el del centenario o alguno que he realizado sobre el Mirandés.
Humor y crítica
-El humor y la crítica se entremezclan en sus dibujos, ¿por qué?
-El Blusilla tiene su yo, no es un ser gracioso que sólo cuenta chistes. Es un personaje que tiene mucho que ver con los aconteceres de nuestra ciudad, que cuenta casi todo lo que ocurre en Miranda y se convierte en un crítico valiente de esas noticias. Las enjuicia de forma breve, objetiva y desde un punto de vista socarrón o humorístico.
-¿Hace falta prepararse para observar uno de sus dibujos?
-El personaje tiene su personalidad, pero yo procuro que sea un crítico entendible por todos, pero hay que tener en cuenta que El Blusilla cuenta la noticia en una sola viñeta y eso exige condensar en dos frases lo que podría ser una página entera de un periódico.
-¿Cómo puede ayudar El Blusilla a los mirandeses?
-El Blusilla está en la palestra de la actualidad para estar con todos los mirandeses interesándose por las noticias locales, provinciales y hasta nacionales. Si de esta forma puede conseguir que esa noticia, esa inquietud que tanto le interesa al pueblo, llegue a oídos de los que verdaderamente la pueden solucionar, creo que se ha conseguido el objetivo.
-¿Qué temas ha denunciado más 'El Blusilla'?
-Los temas candentes de actualidad que pululan por la ciudad, los que afectan a la gente. El Blusilla recoge el testigo de todos esos comentarios a pie de calle y lo comunica para quien quiera oírlo.
-Una de las cuestiones que más le preocupó fue la situación del puente Carlos III.
-Una vez finalizadas las obras no a todos ha gustado el resultado final. El puente Carlos III es algo muy mirandés y aunque ha ganado en amplitud lo cierto es que la barandilla no parece la más acorde y se podría haber reforzado el puente sin esas chapas que exhibe en toda su longitud. Digamos que ha ganado en prestaciones para el peatón pero ha perdido en belleza.
-¿Hace falta mejorar algún aspecto más de la ciudad?
-A los mirandeses aún nos queda bastante camino por recorrer para mejorar la ciudad. El tráfico es uno de esos problemas porque cada vez hay más vehículos y menos aparcamientos. Me parece bien que se hagan calles peatonales pero alguien tendría que pensar que se está quitando mucho espacio de aparcamiento.
-¿Qué asignaturas tiene pendientes la ciudad?
-Tengo blusillas de mi padre de hace muchos años cuyo tema era casi siempre el mismo: 'poner patas arriba' muchas calles de la ciudad para adecentarlas y a los pocos meses de acabar las obras tener que volver a ponerla 'patas arriba' porque siempre algo salía mal. Esto pasa también hoy.
-'El Blusilla' no es su único personaje.
-El 3 de noviembre de 2005 nació 'El Flequi' y este año se publicó 'Historias de mi Tele'.
-¿Existe alguna diferencia entre estos personajes y El Blusilla?
-Estos personajes no contrastan las opiniones de la gente. 'El Flequi' o 'Historias de mi Tele' sentados en sus casas se sumergen en las noticias para después hacer un pensamiento crítico y en voz alta de lo que han visto o leído.
-¿Cree que en Miranda se apoya lo suficiente a los artistas?
-Tenemos pintores, escultores, gente que se dedica a tallar la madera , a la marquetería o a actuar en grupos de teatro. Normalmente esto sale de nuestro tiempo libre y se echa en falta un empujoncito sobre todo entre los más jóvenes. Hay que motivarles dotándoles de espacios adecuados donde puedan iniciarse en todas estas actividades.
-¿Y qué pide El Blusilla estas navidades?
-El Blusilla ha pedido más iluminación en las calles de Miranda para estas navidades. Por lo demás, unas felices fiestas, un próspero 2008 y seguir recibiendo el cariño de los mirandeses muchos más años.
Asegura que este personaje hace 34 años que ha recogido el sentir de los ciudadanos
FELICITACIÓN. Alberto César González felicita las navidades a todos los mirandeses a través de EL CORREO. / A. GÓMEZ'El Blusilla' nació en pleno barrio de la humedad un 13 de junio de 1973 de la mano de Alberto César. Denunciaba la situación que atravesaba las riberas del Ebro, donde se pretendía hacer una playa cuya arena nunca parecía llegar. Con el paso de los años este singular personaje se convirtió en el más popular de la ciudad ya que ponía en tela de juicio y en clave de humor hasta la más insignificante noticia. Tras la muerte de su creador, es su hijo el que ha tomado el relevo.
-¿Por qué empezó a dibujar a El Blusilla?
-Como decía siempre mi padre, El Blusilla es un personaje tan de Miranda como la Virgen de Altamira o los Leones del Puente, y yo, recogiendo ese relevo, pensé que no podía ni debía dejar que un personaje tan querido en nuestra ciudad desapareciese.
-¿No es una responsabilidad añadida continuar la labor de su padre?
-Mi padre empezó con El Blusilla hace muchos años y además de que es un personaje querido por todos llegó a ser 'Humorista burgalés del año' en 1978. El listón estaba muy alto y yo no podía ni debía bajarlo. Por lo menos es lo que intento y si lo consigo o no, la gente lo dirá.
-¿Cuál fue el primero que dibujó?
-Fue en recuerdo a mi padre. El Blusilla estaba apoyado en una nube, y mirando a nuestra ciudad, que la tenía debajo, mientras comentaba a Dios: 'Qué bonito se ve Miranda desde aquí arriba ¿verdad?'.
-¿Le costó mucho hacer ese blusilla?
-Sí, y más teniendo en cuenta las circunstancias por las que decidí continuar con el personaje. Mi padre siempre decía que cualquier dibujante puede improvisar un dibujo de humor, pero que la gran dificultad en crear un personaje es darle popularidad, hacer que salga a la calle y llegue al público, manteniendo una continuidad.
-Eso en 'El Blusilla' parecía garantizado.
-'El Blusilla' tenía y tiene esa popularidad, salía a la calle y llegaba al público. Mi reto era mantener todo eso. Yo sabía que el dibujo no me iba a costar demasiado hacerlo, el problema era tener la imaginación suficiente, tener la constancia y dedicación, estar al día y coger al vuelo la más insignificante noticia.
-¿Cómo supo que sería capaz de continuar la labor de su padre?
-La única manera de saber si era capaz de hacerlo era lanzar el primero, que saliese a la calle, y cuanto antes mejor, ese era verdaderamente el reto que me hacía a mi mismo.
-¿Y cómo resultó?
-Me llevé una gran sorpresa, la gente no se esperaba que alguien pudiese continuar dando vida a ese personaje tan peculiar y a la vez tan popular. Muchos me dijeron que echarse esa responsabilidad a la espalda era 'mucho tomate', pero la verdad es que no me decían nada que yo no supiera. Ese primer Blusilla era el pistoletazo de salida que yo necesitaba para poderme creer que iba a ser capaz de continuar con él, y así me lo expresaron muchos mirandeses, animándome a seguir, animándome a continuar la estela de ese personaje que hace muchos años mi padre había creado.
-La playa artificial fue el tema del primer blusilla creado por su padre.
-Por aquellas fechas estaban realizadas las obras para la instalación de la playa artificial en el Ebro, pero no llegaba la arena y la gente de Miranda estaba impaciente. 'El Blusilla', situado en el puente Carlos III, miraba a la playa y decía 'Tendrán que cambiar el nombre a la calle Arenal. La calle llega hasta la playa, pero el arenal no'.
-¿A qué debe su éxito este personaje?
-Es un personaje que tiene mucho que ver con todo lo que ocurre en Miranda, con una personalidad que creo que es aceptada, compartida y deseada por todos los mirandeses. Pero su gran éxito se lo debe a mi padre.
-Dibuja muchos blusillas.
-Y algunos han despertado un eco social inesperado en nuestra ciudad, como el del puente Carlos III o el que hice para conmemorar, un poco a mi manera, el centenario de nuestra, aunque me hubiera gustado que este último hubiese salido a la calle a un nivel más institucional dentro de Miranda.
-¿Qué se siente al ver sus dibujos por toda la ciudad?
-Uno se siente orgulloso de que la gente te llame hasta por teléfono para pedirte que les lleves los blusillas a sus negocios. Además, sé que muchos de estos Blusillas se encuentran en casas particulares ocupando el mejor sitio del salón, como ocurrió con el del centenario o alguno que he realizado sobre el Mirandés.
Humor y crítica
-El humor y la crítica se entremezclan en sus dibujos, ¿por qué?
-El Blusilla tiene su yo, no es un ser gracioso que sólo cuenta chistes. Es un personaje que tiene mucho que ver con los aconteceres de nuestra ciudad, que cuenta casi todo lo que ocurre en Miranda y se convierte en un crítico valiente de esas noticias. Las enjuicia de forma breve, objetiva y desde un punto de vista socarrón o humorístico.
-¿Hace falta prepararse para observar uno de sus dibujos?
-El personaje tiene su personalidad, pero yo procuro que sea un crítico entendible por todos, pero hay que tener en cuenta que El Blusilla cuenta la noticia en una sola viñeta y eso exige condensar en dos frases lo que podría ser una página entera de un periódico.
-¿Cómo puede ayudar El Blusilla a los mirandeses?
-El Blusilla está en la palestra de la actualidad para estar con todos los mirandeses interesándose por las noticias locales, provinciales y hasta nacionales. Si de esta forma puede conseguir que esa noticia, esa inquietud que tanto le interesa al pueblo, llegue a oídos de los que verdaderamente la pueden solucionar, creo que se ha conseguido el objetivo.
-¿Qué temas ha denunciado más 'El Blusilla'?
-Los temas candentes de actualidad que pululan por la ciudad, los que afectan a la gente. El Blusilla recoge el testigo de todos esos comentarios a pie de calle y lo comunica para quien quiera oírlo.
-Una de las cuestiones que más le preocupó fue la situación del puente Carlos III.
-Una vez finalizadas las obras no a todos ha gustado el resultado final. El puente Carlos III es algo muy mirandés y aunque ha ganado en amplitud lo cierto es que la barandilla no parece la más acorde y se podría haber reforzado el puente sin esas chapas que exhibe en toda su longitud. Digamos que ha ganado en prestaciones para el peatón pero ha perdido en belleza.
-¿Hace falta mejorar algún aspecto más de la ciudad?
-A los mirandeses aún nos queda bastante camino por recorrer para mejorar la ciudad. El tráfico es uno de esos problemas porque cada vez hay más vehículos y menos aparcamientos. Me parece bien que se hagan calles peatonales pero alguien tendría que pensar que se está quitando mucho espacio de aparcamiento.
-¿Qué asignaturas tiene pendientes la ciudad?
-Tengo blusillas de mi padre de hace muchos años cuyo tema era casi siempre el mismo: 'poner patas arriba' muchas calles de la ciudad para adecentarlas y a los pocos meses de acabar las obras tener que volver a ponerla 'patas arriba' porque siempre algo salía mal. Esto pasa también hoy.
-'El Blusilla' no es su único personaje.
-El 3 de noviembre de 2005 nació 'El Flequi' y este año se publicó 'Historias de mi Tele'.
-¿Existe alguna diferencia entre estos personajes y El Blusilla?
-Estos personajes no contrastan las opiniones de la gente. 'El Flequi' o 'Historias de mi Tele' sentados en sus casas se sumergen en las noticias para después hacer un pensamiento crítico y en voz alta de lo que han visto o leído.
-¿Cree que en Miranda se apoya lo suficiente a los artistas?
-Tenemos pintores, escultores, gente que se dedica a tallar la madera , a la marquetería o a actuar en grupos de teatro. Normalmente esto sale de nuestro tiempo libre y se echa en falta un empujoncito sobre todo entre los más jóvenes. Hay que motivarles dotándoles de espacios adecuados donde puedan iniciarse en todas estas actividades.
-¿Y qué pide El Blusilla estas navidades?
-El Blusilla ha pedido más iluminación en las calles de Miranda para estas navidades. Por lo demás, unas felices fiestas, un próspero 2008 y seguir recibiendo el cariño de los mirandeses muchos más años.
