
Quienes sólo acuden hasta San Juan del Monte, y especialmente a la ermita una vez al año, durante la celebración de la fiesta, se sorprenderán de los cambios que se han producido en el paraje. Un espacio acondicionado con mimo por parte de 'Los del Santo' y que, según el presidente de la Cofradía, José Ramón Urbina ha quedado «digno de disfrutar durante todo el año».
A simple vista se aprecian los cambios. Uno de ellos es la nueva puerta que ha surgido de los pilares desechados del claustro de un convento de Clarisas de Peñafiel. Las manos de Pedro Serna han convertido esa madera que «decían que estaba podrida» en una obra de arte. «Es de olmo y tiene, seguro, más de 400 años. La vi y pensé que este sería el mejor sitio», comentó orgulloso.
Pero hay más, para que en la zona más alta de la ciudad todos los mirandeses tengan presente al Ebro, se han aprovechado las barandillas que se retiraron del puente de Carlos III para cerrar el mirador. En alguna de ellas, además, se ha incrustado otro símbolo mirandés. Se ha colocado un raíl de una vía del ferrocarril.
El lugar es zona de esparcimiento y también de disfrute paisajístico. Quien se acerque al mirador podrá, en principio, estar bien orientado porque en él se ha colocado un panel con una fotografía en la que se identifican todos los montes que se observan desde el lugar. Además, también se aprecian los trabajos de desbroce y los cortafuegos, así como el adecentamiento del camino que permite llegar hasta la conocida Fuente del Piojo.
Habrá más
Sin duda, tal y como apuntaron tanto el presidente de la Cofradía, como el alcalde mirandés, Fernando Campo, muchas de las mejoras han sido posibles gracias a «la colaboración entre las administraciones», que ha servido para conseguir que el paraje se haya convertido en Zona Natural de Esparcimiento, pero nadie quiso olvidar el «esfuerzo conjunto» de los integrantes de las cuadrillas y, «en especial» a 'Los del Santo', que anunciaron ayer que tienen nuevos proyectos en mente. «Nos hemos planteado la posibilidad de forrar de piedra toda la parte interior de la explanada y la exterior completarla con tierra»; así lo apuntó Pablo Vergara. Ese trabajo lo afrontarán ya de cara al próximo año.
Las novedades se presentaron ayer a modo de 'inauguración', aunque ya son muchos los mirandeses que las han podido apreciar directamente. Quienes las han hecho, ahora esperan que todos los que suban hasta la ermita de San Juan den el visto bueno. Ellos se encuentran «satisfechos con el resultado».
Como para toda tarea se precisa de un jefe de obra, cuando llegó el momento de la distensión, con almuerzo incluido, Urbina quiso reconocer a Julio Gutiérrez su desinterés al aportar sus conocimientos de albañilería. Recibió la insignia de oro de la Cofradía,
A simple vista se aprecian los cambios. Uno de ellos es la nueva puerta que ha surgido de los pilares desechados del claustro de un convento de Clarisas de Peñafiel. Las manos de Pedro Serna han convertido esa madera que «decían que estaba podrida» en una obra de arte. «Es de olmo y tiene, seguro, más de 400 años. La vi y pensé que este sería el mejor sitio», comentó orgulloso.
Pero hay más, para que en la zona más alta de la ciudad todos los mirandeses tengan presente al Ebro, se han aprovechado las barandillas que se retiraron del puente de Carlos III para cerrar el mirador. En alguna de ellas, además, se ha incrustado otro símbolo mirandés. Se ha colocado un raíl de una vía del ferrocarril.
El lugar es zona de esparcimiento y también de disfrute paisajístico. Quien se acerque al mirador podrá, en principio, estar bien orientado porque en él se ha colocado un panel con una fotografía en la que se identifican todos los montes que se observan desde el lugar. Además, también se aprecian los trabajos de desbroce y los cortafuegos, así como el adecentamiento del camino que permite llegar hasta la conocida Fuente del Piojo.
Habrá más
Sin duda, tal y como apuntaron tanto el presidente de la Cofradía, como el alcalde mirandés, Fernando Campo, muchas de las mejoras han sido posibles gracias a «la colaboración entre las administraciones», que ha servido para conseguir que el paraje se haya convertido en Zona Natural de Esparcimiento, pero nadie quiso olvidar el «esfuerzo conjunto» de los integrantes de las cuadrillas y, «en especial» a 'Los del Santo', que anunciaron ayer que tienen nuevos proyectos en mente. «Nos hemos planteado la posibilidad de forrar de piedra toda la parte interior de la explanada y la exterior completarla con tierra»; así lo apuntó Pablo Vergara. Ese trabajo lo afrontarán ya de cara al próximo año.
Las novedades se presentaron ayer a modo de 'inauguración', aunque ya son muchos los mirandeses que las han podido apreciar directamente. Quienes las han hecho, ahora esperan que todos los que suban hasta la ermita de San Juan den el visto bueno. Ellos se encuentran «satisfechos con el resultado».
Como para toda tarea se precisa de un jefe de obra, cuando llegó el momento de la distensión, con almuerzo incluido, Urbina quiso reconocer a Julio Gutiérrez su desinterés al aportar sus conocimientos de albañilería. Recibió la insignia de oro de la Cofradía,
