
CON AFÁN. Dando ejemplo, los responsables de la Cofradía realizaron tareas de limpieza en todos los rincones desde primera hora de la mañana. / FOTOS: AVELINO GÓMEZ
Los mirandeses volvieron a cumplir. Desde las nueve de la mañana de ayer cerca de un centenar de personas subieron hasta La Laguna para comenzar con las tareas de limpieza de San Juan del Monte después de que las fiestas más populares dejaran un rastro poco deseable de la presencia humana en un paraje como éste.
A pesar de la evidente suciedad, lo cierto es que año tras año se empieza a notar que los sanjuaneros se conciencian y tratan de ser algo más limpios. Aún así, llamaba la atención la cantidad de plásticos, trozos de tejavana, bolsas de basura esparcidas, vasos, botellas, pistolas de agua y hasta hierros que se llegaron a retirar del monte.
De hecho, desde la Cofradía se aseguraba que en apenas tres horas se habían retirado cuatro remolques completos de basuras, que fueron retiradas por todos los que allí se dieron cita.
«Estaba mejor que otros años, pero hemos tenido que limpiar mucha porquería desde La Laguna hasta la parte más alta del monte. A ver si al año que viene se anima más gente a colaborar y así acabamos antes», explicaba José Luis Escolar.
Además, otras cuadrillas decidieron tomarse el día para recordar vivencias sanjuaneras y no sólo recogieron por completo sus casetas sino también los alrededores. Una forma de tener una excusa para reunirse, tomar algo juntos en el monte y, a la vez, contribuir a la limpieza.
Otros, decidieron colaborar y después tomar una merecida ración de paella. Fue el caso de Emilia Ruiz y María Luisa Cotrina, que, aseguraban, habían estado limpiando «hasta que ha empezado a chispear, pero se ha quedado todo bastante decente».
Por desgracia, no todos fueron tan cuidadosos y recibirán una seria amonestación después de que el lugar donde se ubicó su caseta de lona temporal quedara convertida en un auténtico vertedero. La Cofradía trabaja ahora para saber quiénes estuvieron en este lugar.
«Ha quedado en unas condiciones muy lamentables y lo hemos tenido que recoger esta mañana. No conocemos con exactitud qué cuadrilla ha estado aquí pero en cuanto lo sepamos con certeza se les apercibirá porque no se puede consentir el estado en el que han dejado el monte», explicaba el presidente de la Cofradía, José Ramón Urbina, que, junto a parte de su directiva, colaboró en las labores de limpieza de forma muy activa desde las primeras horas.
Pero si algo quedó claro ayer es que la idea de recoger el monte justo unos días después de las fiestas, es algo que ya ha calado entre todos los mirandeses. «la iniciativa surgió hace cuatro años. Subimos tantos miles de personas a San Juan que es lógico que se ensucie, pero también es normal que luego limpiemos. En el primer año hubo muchas dificultades y suciedad, pero la gente se va concienciando», asegura Urbina.
Pero los presentes en San Juan hicieron especial hincapié en la necesidad de que el monte se cuide todos los días y de bajar la basura a Miranda «porque en la ciudad se recoge todos los días y aquí la acaban esparciendo los animales».
Respeto a La Laguna
A pesar de las muchas veces en las que ha insistido la Cofradía para que los mirandeses no dejen sus coches en La Laguna, parece que algunos aún no se dan por aludidos. La restricción es para todos e, incluso, hay vallas que indican claramente que no se puede entrar.
Por ello, uno de los retos que deberá afrontar la próxima junta directiva será qué hacer ante esta situación y si se podría plantar césped en la zona, tal y como se barajó en un principio.
